martes, 24 de julio de 2012

Frescos y libres de salmonella pero con defectos de calidad



Analizados huevos convencionales, camperos, omega 3 y de gallinas criadas "en suelo". Los de mayor talla y precio, los XL, fueron los de peor calidad. Defectos de calidad y etiquetado, asignaturas pendientes

Se han analizado 24 estuches de huevos de categoría A correspondientes a cinco marcas de ámbito nacional. Para el estudio de defectos de calidad se estudiaron 60 unidades por cada muestra (un total de 1.440 huevos) y para el análisis microbiológico de detección de salmonella, 12 unidades por muestra, que hacen un total de 288 huevos. Un total de 14 muestras eran convencionales, de ellas cuatro de calibre XL (muy grande), cinco L (grande) y otras cinco M (mediano). Cuatro eran huevos camperos, de calibres L y M; cinco eran enriquecidos en Omega-3 de tallas también L y M; y una era de huevos de gallinas criadas "en suelo". El laboratorio no analizó la composición nutricional de estas muestras porque no hay diferencias en los contenidos de nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasa, vitaminas y minerales) entre los diferentes tipos de huevos. Sí se ha medido el contenido en ácidos grasos Omega-3 y vitamina E en los huevos que los declaraban. Los huevos que más respetan el bienestar de las ponederas son los camperos.
En los convencionales, el formato de venta más común, que no único, era de una docena mientras que los huevos Omega 3, los camperos y los de gallinas criadas en suelo se vendían todos en envases de media docena. Todas las muestras venían en estuche de cartón o retractilado con base de cartón y con o sin fajín que envuelve el estuche. Se constató que a mayor calibre, mayor precio: los huevos XL cuestan de media 0,22 euros cada uno, los L salen a 0,14 euros y los M a 0,13 euros. Los camperos cuestan 0,23 euros y los omega-3 una media de 0,17 euros. La muestra procedente de gallina criada "en suelo" costaba 0,19 euros cada huevo.

Sin salmonella, pero mal etiquetados y con defectos


Ninguno de los 288 huevos analizados en laboratorio dio positivo en salmonella, por lo que su estado higiénico-sanitario fue satisfactorio.
Se trata de un gran resultado, del que debe felicitarse todo el sector. Pero no todo fue tan positivo: más de la mitad de las muestras (el 54%) incumple la norma de etiquetado, y el problema es compartido por igual en todos los tipos de huevos. Y hubo dos muestras, los huevos de talla L de Coren y los de talla M de Matines, que presentaron una proporción de huevos con marcado ilegible superior al admitido por la norma, que es el 20%. Sólo los de Cantos Blancos lucían etiquetado conforme a norma en todas las muestras. Tampoco puede interpretarse como satisfactorio que el 70% de las muestras presentaran más defectos de calidad de lo admitido. Al menos, muy pocos huevos estaban rotos (la que en mayor cantidad los tenía rotos se quedaba en el 3% de huevos rotos). Los defectos más comunes fueron suciedad, las fisuras en la cáscara y la cámara de aire superior a 6 milímetros (falta de frescura). Los huevos normales con mayor proporción de defectos (50% de las unidades) fueron precisamente los más caros: XL de Matines, que costaban 0,26 euros cada huevo. Estos defectos se dieron casi por igual entre los diversos tipos de huevo: los convencionales presentaron una media de defectuosos del 24%, los camperos del 23% y los Omega 3 se quedaron en un 18%. En todos los tipos de huevo los valores medios fueron superiores al máximo admitido por la norma (14% de unidades con defectos). En resumen, etiquetado y calidad siguen siendo la asignatura pendiente de los huevos en nuestro país.

Bien frescos


Otro dato positivo: las pruebas de frescura de los 24 estuches de huevos depararon resultados satisfactorios. Aunque los hubo con cámara de aire superior a 6 mm (criterio de defecto de frescura), los valores medios de este parámetro y de otros utilizados en la prueba, indican que la frescura de todas las muestras era satisfactoria. Destacaron en frescura tres de Cantos Blancos (convencionales L y M y gallinas criadas "en suelo"), una de Pitas-Pitas (convencionales M) y los camperos de Matines.
El sistema de cría de las gallinas (jaulas, camperos, "suelo") apenas influye en la calidad comercial de los huevos. Pero el tamaño sí, y decisivamente: cuanto mayor es su calibre, menor es la calidad del huevo. En la talla XL presentaron defectos de calidad el 37% de las muestras, en la L el 23% y en la M el 15%. Se debe a que el tamaño del huevo aumenta conforme lo hace la edad de la gallina ponedora y a que cuanto mayor es el huevo, la cáscara es más fina y frágil y menos aislante.
Por marcas, destacaron por su mayor proporción de huevos con defectos de calidad Matines (30%), Pitas-Pitas junto con El Aldeano (25%) y Dagu (23%). Cantos Blancos (12%) sobresale justo por lo contrario. Coren, con un 18%, queda en puesto intermedio pero supera el 14% que dicta la norma como máximo. De las cuatro muestras de Cantos Blancos, dos (M y suelo) cumplían la norma y las otras dos superaban lo admitido pero por poco: 15% de defectos en los L convencionales y 17% en los Omega 3.
De otra parte, la norma admite que hasta un 10% de los huevos de un envase tengan peso inferior al que corresponde a su calibre. Cuatro de las 24 muestras incumplían esta norma, pero las dos que en mayor grado lo hacían (Pitas y Coren) tenían un error de etiquetado: eran camperos talla L y se vendían como convencionales XL.

Omega 3 y vitamina E


El análisis reveló que los huevos enriquecidos en la grasa saludable Omega-3 contienen una cantidad apropiada de esta grasa, que incluso se comprobó superior a la declarada en sus etiquetas. Esa es, por cierto, su única diferencia respecto de los huevos convencionales. La manera más sencilla y económica de incorporar Omega-3 a nuestro organismo es comer pescados azules. Los huevos enriquecidos tienen cinco veces menos Omega-3 que el atún y diez veces menos que el salmón. Y las dos muestras de huevo que declaran vitamina E (ambas eran huevos Omega 3) están enriquecidas en esta vitamina: la contienen en cantidad diez veces mayor que los no enriquecidos.

Mejor relación calidad-precio


La mejor relación calidad-precio son los huevos normales de calibre M de Cantos Blancos: los más baratos, figuran entre los más frescos, son los de menos defectos de calidad y están bien etiquetados, tanto el embalaje como el propio huevo. Entre los camperos, cabe destacar a Matines; y en los omega-3, a Pita-Pitas.

Huevos: fuente inagotable de preguntas

¿Son mejores los huevos grandes?


Al contrario: en general, los huevos, cuanto más grandes, peor calidad tienen. Cuanto mayor es su calibre, menor es la calidad del huevo. En este análisis de CONSUMER EROSKI, los huevos de la talla XL presentaron defectos de calidad en el 37% de las muestras, mientras que en la L lo hicieron el 23% y en la M el 15%. Se debe a que el tamaño del huevo aumenta conforme lo haces la edad de la gallina ponedora y a que cuanto mayor es el huevo la cáscara es más fina y frágil y menos aislante.

¿Son mejores los huevos con yema más rojiza?


El color de la yema, más rojizo o más pálido, nada tiene que ver con la calidad comercial del huevo ni con su sabor; este color es fácilmente manipulable por el productor mediante una suplementación con pigmentos carotenoides que se añaden al pienso de las gallinas ponedoras.

¿El color del huevo tiene algo que ver con su calidad?


El color de la cáscara (blanco o moreno), depende de la raza de la gallina y nada tiene que ver con su calidad ni con el sabor.

¿Realmente son tan nutritivos?


Sí, tienen un gran valor nutritivo que es aún más valioso por su moderado aporte energético, 150 calorías cada cien gramos. Están indicados los huevos incluso en dietas de control de peso. Para un niño o persona de complexión media es saludable un consumo de tres a cuatro huevos a la semana; un individuo corpulento o físicamente muy activo puede consumir hasta seis o siete huevos por semana. El huevo es el alimento con proteínas (13% de su contenido) de mayor valor biológico, más completas aún que la de la carne, porque contiene en proporción óptima los ocho aminoácidos esenciales. Las grasas representan el 10%, y saturada sólo lo es el 32% por lo que su perfi lipídico es saludable. El huevo aporta también diversas vitaminas liposolubles. Su vitamina D es muy valiosa cuando se siguen dietas bajas en grasas. El huevo es interesante también por su contenido en minerales, sobre todo fósforo, sodio, potasio y zinc, además del selenio, buen antioxidante. El huevo aporta asimismo antioxidantes como luteína y zeaxantina, que protegen la parte central de la retina y el cristalino de la acción oxidante de la luz; ambos nutrientes están implicados en la prevención de la degeneración macular senil, causa de pérdida de vista en la tercera edad. El huevo es una fuente valiosa de colina, vinculada al buen funcionamiento del hígado.

¿Tienen mucho colesterol los huevos?


Sí, pero los alimentos con alto contenido de colesterol no influyen tanto como se pensaba en la elevación del colesterol plasmático total. De hecho, en el control de la hipercolesterolemia hay factores más importantes que el colesterol de los alimentos, sobre todo la proporcion entre ácidos grasos saturados y trans (los menos saludables) y los poliinsaturados (saludables). Y este perfil lipídico es saludable en el huevo. Además, también tiene lecitina, que ayuda a mantener en suspensión el colesterol en sangre, impidiendo que se deposite en la pared de las arterias. Por tanto, aunque deben moderar su consumo quienes tienen hipercolesterolemia, no está justificado eliminarlos de la dieta.

Niños con alergia al huevo


El huevo es el alimento más alergénico en niños de 1 a 2 años. A quienes sufren esta alergia no les basta con evitar el consumo del alimento, ya que el huevo y sus componentes son muy utilizados en la elaboración de otros productos, lo que dificulta el seguimiento de una dieta sin huevo. El pronóstico, sin embargo, es bueno: la mayoría de niños afectados acaban tolerando el huevo cuando superan los dos o tres años.

¿Por qué hay huevos omega 3?


Porque ante la mala fama que durante años tuvo el consumo de huevos por su elevado contenido en colesterol, la tecnología alimentaria desarrolló la técnica de modificar el perfil de grasas del huevo aumentando su concentración de ácidos grasos omega 3, reconocidos por su contribución positiva en la salud cardiovascular. Se consigue modificando la composición de los piensos de las gallinas mezclándolos con aceites de pescados, algas o semillas de lino, fuente natural de grasa omega 3.

¿Bienestar de las gallinas?


Una gallina feliz es la que disfruta de libertad para picotear por el suelo, hacer ejercicio, arreglarse las plumas, darse baños de tierra, subir a un palo cuando se siente amenazada y construir un nido en el que depositar sus huevos. Son conductas, todas ellas, negadas a las gallinas criadas en jaulas, las que ponen la inmensa mayoría de los huevos que el mercado ofrece hoy al consumidor; la excepción la representan los huevos camperos. En el sistema de cría en jaulas no acondicionadas (quedará prohibido en 2012), las gallinas disponen de al menos 550 centímetros cuadrados de superficie por ave (menos de lo que ocupa un folio). En las jaulas acondicionadas, la superficie mínima por gallina es parecida, sólo 600 centímetros cuadrados. Las gallinas criadas en suelo están en naves cuya densidad no superará la de nueve gallinas por metro cuadrado, unos 1.100 centímetros cuadrados por gallina, el doble que las criadas en jaulas. Y las camperas, las más afortunadas de todo el sistema productivo, deben tener acceso de forma ininterrumpida y durante todo el día a un espacio al aire libre, si bien los productores pueden restringir este acceso durante un periodo limitado por las mañanas. La densidad máxima de estos espacios al aire será de una gallina por cada 4 metros cuadrados, es decir, les corresponde 67 veces más espacio que a las gallinas criadas en jaulas y 36 veces más que a las ¿criadas en suelo?. Optar por la compra de huevos camperos equivale, por tanto, a favorecer el bienestar de las gallinas ponedoras. Esta elección exige al consumidor un compromiso, medible en esfuerzo económico: los huevos camperos son más caros, aunque quizá no tanto como cabría suponer. Los camperos (siempre son de tallas L o M) cuestan, de media, 0,23 euros cada uno, sólo un céntimo más que los huevos más grandes de cría en jaulas, los XL, y cuatro céntimos más que los de ¿suelo?; eso sí, son mucho más caros que los convencionales L y M, que cuestan 0,14 y 0,13 euros, respectivamente. Ahora bien, la composición nutricional de los huevos camperos es idéntica a la de los convencionales. Su valor añadido no es nutritivo, sino cultural y ecológico: su cría tiene más en cuenta el bienestar de las gallinas.La muda forzada es una práctica prohibida en Europa, (en algunas zonas del mundo, como EEUU, no está prohibida) que se realiza con el fin de alargar el ciclo de puesta de las gallinas de mayor edad para obtener más huevos XL y responder así a las demandas del mercado. Consiste en restringir el pienso, la bebida y la luz a las gallinas ponedoras durante un tiempo determinado, haciendo que muden (cambio de plumas) y pierdan una cuarta parte de su peso normal, lo que altera sus ciclos biológicos y propicia un nuevo ciclo de puesta de huevos; así se consigue alargar la productividad de la gallina y que pongan huevos de mayor tamaño. Durante este período, estas aves sufren un mayor estrés y se muestran más predispuestas a infecciones como la salmonelosis, ya que su sistema inmune se debilita. Al cabo de una semana, se les proporciona el pienso y agua de manera gradual, hasta que empiezan a poner huevos de mayor tamaño del habitual. Esta práctica va en contra del bienestar animal: las gallinas están más débiles y pueden enfermar con mayor facilidad. Los huevos que ponen estas gallinas de muda forzada son, efectivamente más grandes, pero objetivamente su calidad y seguridad es inferior, ya que tienen una cáscara más fina y tienen más probabilidades de contener salmonella. En resumen, si nos importa el bienestar animal, optemos por huevos no muy grandes.

Huevos fritos: ¿engordan mucho?, ¿y son tan poco digestivos

La digestibilidad del huevo depende de la tolerancia individual que ante él presentan las diversas personas y de la forma de cocinado. Cocido es más digestivo que frito, por ejemplo. El huevo frito contiene algo más de grasa que el crudo o cocido, aunque no tanto como se piensa, porque su capacidad para absorber el aceite es limitada e independiente de la cantidad de aceite empleada en la fritura. Se estima que un huevo frito bien escurrido aporta sólo 35 calorías más que si se consume cocido.

¿Crudos alimentan más?


No. Los huevos crudos (desaconsejables porque si tuvieran salmonella -que se inactiva con el calor- podrían causar una toxiinfección alimentaria) no son tan nutritivos como creía. La proteína del huevo precisa la acción del calor para coagular y poder ser digerida y aprovechada por nuestro organismo.

lunes, 16 de julio de 2012

Alimentos para cuidar la piel desde dentro



Alimentos para cuidar la piel desde dentro

Alimentación, hidratación y actividad física moderada son la triple receta para lograr una piel sana y reluciente

 El verano ya está aquí. Es tiempo de enseñar la piel y, también, de protegerla. En los anuncios publicitarios, infinidad de productos cosméticos proponen alternativas para lucir pieles perfectas, ¿pero es posible conseguir ese objetivo de una manera natural y saludable? La respuesta es afirmativa. Además de ser prudentes con la exposición a los rayos solares y de hacer ejercicio de manera habitual, múltiples alimentos contribuyen a cuidar la piel desde dentro. En este reportaje, se explica qué nutrientes cuidan mejor nuestra piel y en qué alimentos se encuentran, junto con consejos prácticos para aprovechar mejor esos nutrientes e información para conocer por qué es importante hidratarse y tomar sol con precaución.

Nutrientes que cuidan mejor la piel y en qué alimentos se encuentran

Una buena hidratación, una actividad física moderada y una alimentación equilibrada conforman la triple receta para lograr una piel sana y reluciente. La hidratación favorece la salud y el buen aspecto cutáneo. El ejercicio mejora el humor y el tono muscular, por lo que también es importante para realzar la apariencia de la piel. Y la buena alimentación es fundamental para mantener su luminosidad (así como el ayuno prolongado es pernicioso porque provoca el efecto contrario). Los nutrientes que mejor cuidan la piel son:
  • El ß-caroteno, precursor de la vitamina A, también llamada retinol, o el licopeno, pigmento vegetal carotenoide. La principal fuente es el tomate y sus productos derivados (zumos, sopas, salsas). Además, los científicos afirman que el tomate procesado y enlatado constituye una fuente mayor de carotenoides, ya que facilita la absorción en el intestino. Otras fuentes fundamentales son: frutas y verduras amarillas o anaranjadas (zanahoria, calabaza, boniato, melocotón, cerezas, nectarinas, etc.), verduras de hoja verde, hígado y productos lácteos.
  • La vitamina B6. Está presente en muchos alimentos proteicos: pescado azul, huevo, frutos secos, levadura de cerveza, carnes magras, plátano, pasas, alubias, cereales integrales y aguacates.
  • La vitamina E. Presente en alimentos de origen vegetal: cereales fortificados, frutos secos, germen de trigo, aceites vegetales y verduras de hoja verde.
  • La vitamina C y el colágeno. Las mejores fuentes de vitamina C son las frutas, como los cítricos, las fresas, las moras o los kiwis. También se encuentra en verduras como los pimientos, la col o los tomates. Tiene una potente acción antioxidante y está relacionada con la producción de colágeno, que no se puede incorporar al organismo de forma externa y, sin embargo, es una proteína básica para mantener la piel tersa y sin arrugas.
  • Cobre. En carnes, crustáceos, verduras secas, agua potable y cacao.
  • Selenio. Se concentra en carnes, huevos, marisco, ciertas setas y cereales.

Consejos prácticos para aprovechar los nutrientes que cuidan la piel

Para conservar las vitaminas de los alimentos recomendados, es importante:
  • Servir las frutas y las verduras crudas y mantenerlas cubiertas y refrigeradas.
  • Cocer las verduras al vapor.
  • Asar las carnes o hacerlas a la plancha.
  • Almacenar en envases herméticos, lejos de la luz, los alimentos que no necesitan guardarse en la nevera.
  • Consumir cereales enriquecidos en vitamina E.
Para aumentar el consumo de los minerales recomendados, se sugiere:
  • Cocinar el alimento en la menor cantidad de agua y en el menor tiempo posible.
  • Aumentar el consumo de alimentos integrales.
Para evitar contratiempos, conviene recordar que:
  • Las vitaminas A y B6 pueden ser tóxicas en altas dosis, por ello no se recomienda tomar suplementos si no es por indicación médica.
  • Los nutricosméticos fotoprotectores son un complemento, estimulan el bronceado y las defensas naturales, pero no son sustitutivos de todas las recomendaciones anteriores.

Cuidar la piel: la hidratación como fuente de belleza

El agua mantiene la piel hidratada y, al mismo tiempo, permite eliminar con facilidad las toxinas que la perjudican. Además, proporciona nutrientes como el cobre, el selenio y el sulfuro, necesarios para una piel cuidada y sana.
El secreto radica en ingerir líquidos con regularidad durante el día, sin esperar a sentir sed
El secreto radica en ingerir líquidos con regularidad durante el día, sin esperar a sentir sed. Sin embargo, si se practica algún deporte, se debe controlar la cantidad de líquido que se bebe. Para ello, el deportista debe pesarse antes y después de la actividad física y beber el peso perdido. En cualquier caso, la norma general es tomar un litro de agua por cada hora de ejercicio y se debe beber antes, durante y después de la actividad física.
Mantener un buen nivel de líquidos no solo contribuye a que la persona se sienta bien y a mejorar su salud, también es una importante fuente de belleza: ayuda a mantener la piel hidratada y a tener un aspecto saludable.

Tomar el sol con precaución también nutre la piel

La OMS recomienda exponer la cara y los brazos al sol durante 30 minutos al día
Cuando la luz solar entra en contacto con la piel, el colesterol produce vitamina D. La fracción ultravioleta B de la luz solar hace que esta se forme a partir de su precursor, el 7-dehidrocolesterol. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda exponer la cara y los brazos al sol durante unos 30 minutos al día, con la precaución de no quemarse, para lograr una producción adecuada de vitamina D. Cualquier excedente de esta vitamina liposoluble producido durante el verano puede almacenarse en el tejido graso para su uso posterior. Es imposible obtener demasiada vitamina D a través de la exposición solar, debido a un mecanismo autorregulador que provoca la descomposición inducida de la vitamina D.
Según la OMS, las personas que no salen de casa o las personas de piel oscura pueden sufrir carencia de vitamina D. Por ello, la vitamina D de origen alimentario desempeña una función muy importante. Esta vitamina es fundamental para mantener los huesos sanos, además de ser necesaria para el funcionamiento de los músculos y el equilibrio. Su escasez puede derivar en un mayor riesgo de padecer fracturas.
Se deben proteger, eso sí, las zonas más sensibles: la piel del escote, el cuero cabelludo, la cara, las mamas y los hombros. Ricardo Ruiz Rodríguez, director de la Clínica Dermatológica Internacional y jefe de la Unidad de Dermatología de la Clínica Ruber, aconseja también proteger la nariz, las orejas y los labios, ya que es donde más melanomas se operan en consulta.
Los dermatólogos insisten en que debemos proteger la piel de los rayos ultravioletas, muy peligrosos porque intervienen en la generación del cáncer de piel. En verano, la mejor protección es la pantalla física (sombreros, pañuelos, gafas, camisetas...) y las cremas protectoras. La hidratación, en este caso, funciona como un complemento a la adecuada exposición solar. Es decir, hay que cuidarse por dentro y ser prudente por fuera.
                         
ALMA PALAU FERRÉ



martes, 3 de julio de 2012

Los vegetales más contaminados



Lechugas, tomates, manzanas o pepinos son los vegetales con un mayor índice de contaminantes químicos en su composición

La contaminación de los vegetales es una de las principales preocupaciones tanto del consumidor como de la industria alimentaria. En la mayoría de los casos, los vegetales se consumen crudos, un factor que obliga a ser mucho más cuidadosos para asegurar que son inocuos para el consumidor. Lechugas, tomates, manzanas y pepinos son los vegetales con un mayor índice de contaminantes químicos en su composición, según los últimos datos del PAN Europe (Pesticide Action Network), una organización no gubernamental que ha desarrollado un exhaustivo informe en el ámbito europeo acerca de losdisruptores endocrinos (EDC). La legislación actual sobre plaguicidas regula el uso de estos productos, pero el PAN solicita un nuevo marco legal más estricto para un mayor control de los EDC en los alimentos.

Nuevos químicos nocivos en vegetales

Según los resultados del estudio, se hallaron unos 30 tipos de tóxicos diferentes en vegetales de consumo habitual en la dieta de un adulto y que interfieren de manera directa en el sistema endocrino, nervioso y hormonal del ser humano. Entre los vegetales que se evaluaron, la lechuga alcanzó el mayor nivel de disruptores endocrinos (EDC), seguida de los tomates, los pepinos, las manzanas y los puerros.
La lechuga es uno de los vegetales con niveles más altos de EDC detectados
El estudio se centró en los disruptores endocrinos  (EDC) y en su falta de margen legal, puesto que aún se desestima el efecto de estos químicos, si bien son sustancias tóxicas, nocivas para el organismo, que alteran el sistema hormonal del cuerpo humano. Estas sustancias químicas se asocian a enfermedades crónicas como el cáncer de mama o próstata, disfunciones fértiles, daños cerebrales, obesidad o diabetes.
Los responsables del estudio han utilizado para la investigación los datos que publicó la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), en los que se mostraron restos de pesticidas, con un notable riesgo para la salud, en diferentes vegetales. De hecho, desde el PAN se ha iniciado una campaña de información acerca de la presencia de estos tóxicos en los vegetales.
Se recomienda consumir productos orgánicos, sobre todo entre la población más susceptible, como niños o ancianos, para sustituir el posible riesgo derivado de los tóxicos. Está previsto que la Comisión Europea, el órgano más importante de la UE, revise esta laguna legal en diciembre de 2013.

Legislación actual sobre plaguicidas

Los EDC se detectan también en productos de cosmética e higiene personal, biberones o productos de limpieza. Por ello, el objetivo del estudio es abrir un nuevo debate sobre la legislación vigente de los pesticidas, ya que el próximo año está prevista una nueva revisión. Si bien hay legislación y control sobre los límites en estos productos, desde el PAN se hace hincapié en replantear un nuevo marco legal más estricto acerca de la cantidad de estos compuestos en alimentos ya que el actual, aseguran, no es demasiado amplio en este aspecto concreto.
La UE comenzó a legislar la autorización de plaguicidas en la agricultura de sus miembros en 1991, con una posterior y vigente revisión en 2009. Además, ha armonizado durante estos años diferentes estándares que marcan los límites de residuos de pesticidas en los alimentos. A día de hoy, la comercialización de productos fitosanitarios está regulada por el Reglamento CE 1107/2009, aplicada en junio de 2011, a raíz de la primera Directiva 91/414.
Desde la primera legislación hasta la fecha, el número de plaguicidas autorizados se ha reducido de 1.000 (histórica situación) a 250, sobre todo, porque las compañías no querían pagar por las pruebas de seguridad y el interés comercial era bajo. Hoy en día, el número de plaguicidas supera los 350.

AGRICULTURA LIBRE DE PESTICIDAS


La agricultura ecológica está libre de pesticidas sintéticos. Los alimentos se cultivan bajo unas normas que garantizan que los productos químicos nocivos no se emplean. Este grupo de alimentos se reconoce por un etiquetado especial, la Etiqueta Ecológica Europea, que garantiza una prácticas en agricultura que no utilizan pesticidas sintéticos o bien recurren a fertilizantes que se emplean para producir alimentos. Además, se garantiza una agricultura respetuosa con la naturaleza y con los animales.
No siempre está al alcance de todos el consumo exclusivo de productos orgánicos. En este caso, se recomienda priorizar que los vegetales sean orgánicos y, en su defecto, realizar una limpieza a fondo de cada pieza y dejarlas en remojo con agua durante varios minutos. No es necesario añadir ninguna sustancia clorada, ya que se agregaría otro producto químico.

      NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ

lunes, 4 de junio de 2012

Detección de vitaminas en cereales



Expertos españoles idean un método para detectar de forma más precisa las vitaminas B1 y B2 en los cereales


Los cereales se caracterizan por su diverso contenido en nutrientes que, como tales, deben figurar en las etiquetas alimentarias. Cuantificarlos requiere el uso de complejas técnicas de análisis, que ahora podrían mejorarse. Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han ideado un método para una detección más precisa de vitaminas B1 y B2 en este alimento. Los cereales representan un producto básico en la dieta mundial. Con ellos se elaboran infinidad de productos. Sus cualidades nutritivas, su moderado precio, agradecido cultivo y su efecto saciante lo hacen un alimento casi perfecto.

Expertos de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han desarrollado un nuevo método que mejora la exactitud del contenido vitamínico de los cereales. Han trabajado con una metodología que combina la extracción y la separación, con el fin de conseguir resultados fiables.
La industria alimentaria podrá hacer uso de esta nueva técnica en el control de calidad de sus productos. Con ella, se proporciona una suficiente sensibilidad y precisión para analizar las muestras de cereales en los laboratorios convencionales, ya que el equipo que se requiere para ello es sencillo, económico y está disponible en la mayoría de laboratorios analíticos. El estudio se ha detallado y publicado en el Journal of Cereal Science.
Una de las ventajas más destacadas de este nuevo método es su aplicabilidad en el control de calidad, aunque hay muchas más: se reduce el uso de reactivos químicos para los análisis, tanto su complejidad como el tiempo necesario para estos, y se minimiza la inversión económica sin que queden afectadas la exactitud y precisión de los resultados obtenidos.

Vitaminas en cereales

Las vitaminas y minerales de los cereales pueden perderse durante el proceso de transformación de los cereales
Con los cereales se pueden elaborar desde bases de pizza hasta galletas, pastas alimentarias, bollería, cereales expandidos, e incluso, pueden llegar a intervenir en la elaboración de bebidas como el whisky o la cerveza. Entre sus particularidades, son un alimento de fácil acceso para la gran mayoría de la población mundial y con unas características nutricionales muy buenas, de modo que se convierten en el pilar de casi todas las dietas del mundo.
Su aporte de fibra, azúcares, vitaminas y minerales los hacen casi el alimento perfecto. Por ello, la industria alimentaria se ha encargado de elaborar una extensa gama de productos adaptados a los diferentes consumidores y a los distintos usos que pueden darse a los cereales. En la mayoría de los casos, estos productos se enriquecen con vitaminas y minerales, para así compensar las posibles pérdidas durante los procesos de transformación.
Los nutrientes más proclives a perderse son las vitaminas, de ahí que tengan que añadirse una vez transformado el alimento. Este nuevo método permite saber con exactitud la cantidad de vitaminas del grupo B presentes en el producto final. Cabe destacar que el contenido final de vitaminas siempre se refleja en la etiqueta del producto, de acuerdo con la legislación vigente, pero con la nueva técnica citada, el resultado pretende ser mucho más preciso. En las etiquetas debe figurar el contenido total de nutrientes, no solo el aporte adicionado.

Cuantificar las vitaminas

Para poder etiquetar de forma adecuada los alimentos y cumplir con la legislación vigente, la industria alimentaria dispone de métodos analíticos capaces de cuantificar los nutrientes presentes en los alimentos. Pero la necesidad de realizar análisis de manera continuada y rutinaria, como marca la ley, requiere técnicas analíticas sencillas, fáciles de realizar, versátiles, económicas y al alcance de pequeñas y medianas empresas. El nuevo proyecto de la UCM cumpliría con todos los requisitos, por ahora, en cuanto al análisis de vitaminas B1 y B2 se refiere.
Analizar estas vitaminas no es un procedimiento fácil de llevar a cabo, ya que la presencia de diferentes componentes puede interferir en los resultados. Por este motivo, se requieren técnicas más complejas, en especial en alimentos como los cereales, cuya resistencia del almidón, al gelificarse a altas temperaturas, dificulta los procedimientos de extracción y purificación de vitaminas.
Para contrarrestar estas dificultades, se necesitan técnicas analíticas de alta sensibilidad que no están al alcance de todos. Son técnicas disponibles solo en laboratorios más específicos, con lo que las industrias más pequeñas se ven obligadas a solicitar los análisis a laboratorios externos, con el consiguiente gasto. El nuevo estudio pretende aliviar estas tareas y facilitar los análisis que requiere la ley vigente. Los investigadores trabajan todavía con el método HPLC-UV, eficaz en la detección simultánea de nutrientes y otros compuestos, no solo con los cereales, sino también con distintos alimentos de origen vegetal, como frutas, verduras, hortalizas o legumbres.

COMPOSICIÓN DE LOS CEREALES


Considerados el alimento base de muchas dietas en el mundo, estos pequeños granos contienen:
·         Proteínas: representan entre el 8% y el 16% de su composición, aunque depende de la especie y variedad de cereal. En general, los cereales son pobres en aminoácidos. La proteína más destacada en los cereales es el gluten.
·         Carbohidratos: son la principal fuente de carbohidratos, tanto de absorción lenta como de absorción rápida.
·         Grasas: son alimentos pobres en grasas, se estima un contenido del 4%, aunque depende también del tipo de cereal. El maíz es uno de los más bajos en grasa.
·         Vitaminas: contienen altas dosis de vitaminas del grupo B, también ácido fólico y vitamina E en el germen que se pierde durante la molienda. Carecen de vitamina A. De aquí que se enriquezcan a posteriori con vitaminas.
·         Minerales: son ricos en calcio, fósforo, hierro y también en potasio, zinc y silicio.
·         Agua: son alimentos con un bajo contenido en agua.


                        NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ

jueves, 31 de mayo de 2012

Impotencia sexual y tabaco



Veinte cigarrillos diarios son suficientes para incrementar hasta un 60% el riesgo de padecer impotencia sexual en hombres fumadores


De los efectos del tabaco sobre el organismo humano son conocidas las asociaciones con enfermedades respiratorias y cardiovasculares y algunas formas de cáncer. Pero fumar produce otros trastornos igualmente importantes. Una de ellas es la disfunción eréctil, claramente superior en hombres fumadores. A la impotencia puede sumársele ocasionalmente infertilidad.

La relación directa entre tabaco e impotencia está claramente establecida desde hace años. Pese a que tiende a creerse lo contrario, no se trata en absoluto de una exageración o una amenaza que las autoridades sanitarias se hayan sacado de la manga para amedrentar a los fumadores, sino de la constatación cada vez más precisa de los efectos de algunas de las sustancias inhaladas tras la combustión de un cigarrillo sobre el sistema vascular peneano.
La impotencia o disfunción erectil se define como la incapacidad de obtener o mantener una erección suficiente para lograr una actividad sexual satisfactoria. Según revelan múltiples estudios, entre las causas más frecuentes de este trastorno se encuentran la diabetes, algunos fármacos y el tabaco, además de depresión, ansiedad o una baja autoestima. La impotencia afecta sobre todo a la autoestima e incluso las relaciones interpersonales. Un estudio de la Asociación de Disfunción Sexual estima al respecto que el 21% de las parejas que se separan rompen su relación por problemas derivados de este trastorno.

Tabaco en las venas

El contenido de los cigarrillos afecta el sistema vascular del pene y causa una notable alteración sobre el sistema nervioso central. Un estudio realizado en la Universidad de Florencia, publicado recientemente en la revista International Journal of Impotence Research, corrobora estos hallazgos y aporta nuevos datos al respecto. El trabajo analiza un grupo de 1.150 hombres fumadores a los que se sometió a un detallado cuestionario psicológico y a diversos parámetros bioquímicos.
La impotencia del fumador es debida a los efectos de los componentes del tabaco sobre el sistema vascular peneano
De acuerdo con los resultados, los fumadores suelen mostrar una mayor activación del eje hipotálamo-hipofisiario, que es la base del funcionamiento del sistema endocrino. Asimismo, presentan también mayores niveles de testosterona y volumen testicular.
Pese a la aparente bondad de estos datos, paradójicamente la incidencia de disfunción eréctil entre los fumadores es mayor, al menos en el estudio de referencia. No sólo eso. En el trabajo citado el uso de ultrasonidos evidenció un flujo sanguíneo peneano menor durante la erección. Los resultados se explican por el efecto directo del tabaco sobre los vasos sanguíneos, a los que provoca un claro y demostrable deterioro.
Desde el punto de vista psicológico los fumadores incluidos en el estudio de Florencia, uno de los referentes en este campo, mostraron mayores niveles de ansiedad y de insatisfacción que los no fumadores. De forma particular, con respecto a su vida profesional y personal.

Las causas de la impotencia

La impotencia del fumador es debida a problemas circulatorios. El tabaco afecta los flujos sanguíneos del pene, reduciendo la presión sanguínea en su interior. Durante la erección grandes cantidades de flujo sanguíneo penetran en las arterias del pene. El sistema venoso peneano, a través de una especie de válvulas, se comprime para evitar que la sangre salga del pene, quedando atrapada en unas cavidades denominadas senos cavernosos. Este mecanismo se halla alterado en los fumadores, lo que provoca dificultades para iniciar la erección y también para mantenerla el tiempo necesario.
La disfunción eréctil se considera una señal de alerta de posibles problemas circulatorios en el cerebro o el corazón
Asimismo, las arterias peneanas de los fumadores se encuentran afectadas por una arterioesclerosis acelerada, con mayores depósitos de colesterol y, por lo tanto, con flujos sanguíneos menores.
La nicotina, a través de los estímulos que provoca en el cerebro, provoca rápidas contracciones del tejido del pene, con espasmo de las arterias, disminuyendo todavía más el flujo sanguíneo. También por el efecto de la nicotina se produce una dilatación del sistema venoso que impide que la sangre quede atrapada en el pene, aspecto que dificulta enormemente mantener la erección.

Evidencias que vienen de lejos

Que el fumar puede provocar impotencia es algo que se viene considerando desde hace años. Los primeros trabajos sistemáticos se remontan a los primeros ochenta, cuando la asociación entre el consumo de tabaco y enfermedades cardiovasculares y cardiorrespiratorias empezó a tomar cuerpo.
Aunque la evidencia científica tardó un tiempo en llegar, la sucesión de investigaciones, algunas de ellas alentadas por organizaciones de tanto peso como la American Heart Association (AHA), acabó asentando la teoría sobre hechos: si el tabaco causa alteraciones en los vasos sanguíneos que irrigan el corazón, y por extensión al sistema cardiovascular, lo mismo ocurre con el riego sanguíneo peneano.
Y los hechos, acumulados tras más de dos décadas de investigaciones, son contundentes: de acuerdo con la mayor parte de estudios publicados hasta la fecha, fumar duplica el riesgo de padecer impotencia en hombres de entre 30 y 40 años. El riesgo oscila, en función del estudio, entre el 50% y el 60% de posibilidades con respecto a hombres no fumadores, aunque algunos trabajos lo elevan hasta un alarmante 80%. La cantidad de tabaco consumido para alcanzar estas cotas de riesgo se sitúa alrededor de los 20 cigarrillos diarios, aunque se considera que tiende a crecer en paralelo al consumo.

Tabaco y sexualidad reproductiva

 

El consumo de tabaco se ha asociado tradicionalmente a una buena y satisfactoria salud sexual. Sin embargo, las evidencias se agolpan en dirección contraria. A los ya citados efectos sobre el sistema circulatorio peneano, al fumar también se le atribuye una reducción del volumen de la eyaculación así como una disminución del número relativo de espermatozoides y una merma significativa de su calidad: espermatozoides deficientes, de movilidad reducida y menor capacidad para fecundar al óvulo. La suma de todos estos factores puede conducir a infertilidad.

Del mismo modo, hoy se considera la impotencia un síntoma de una alteración circultaria. Al igual que a los vasos sanguíneos peneanos, el tabaco afecta a los vasos de órganos tan importantes como el corazón, el riñón y el cerebro. La disfunción eréctil puede constituir un aviso, por tanto, del peligro de padecer un infarto o una trombosis cerebral.
En cualquier caso, las posibilidades de mejora de la impotencia al dejar de fumar son elevadas. Esto se debe a que algunos de los efectos perjudiciales del tabaco se producen por efecto inmediato de la nicotina. No obstante, el proceso de envejecimiento prematuro de las arterias del pene es mucho más difícil de recuperar, una vez abandonado el hábito.
            TERESA ROMANILLOS


viernes, 25 de mayo de 2012

Contaminantes que afectan a la lactancia natural



El tabaco es el contaminante químico más dañino para las mujeres lactantes y las embarazadas



Pesticidas, insecticidas, pinturas, productos para la limpieza del hogar y el cuidado del jardín... el entorno

de la mujer lactante no está libre de contaminantes químicos. No obstante, hay pocas investigaciones

que evidencien cuáles son los niveles perjudiciales capaces de provocar daños en el bebé a través de la

leche materna. Por ello, los especialistas recomiendan el principio de precaución. Además, aseguran que

el más contaminante es el tabaco, un factor de riesgo modificable.

La información sobre los contaminantes en la leche materna deriva de estudios que se han realizado sobre animales. Si bien hay algunos datos de casos aislados en el ser humano, estos no arrojan suficiente evidencia científica. Por ello es difícil saber con certeza qué daño pueden provocar en el lactante los contaminantes en la leche. Ante este escenario, y para salvaguardar la salud infantil, los especialistas recomiendan seguir el principio de precaución. Aseguran que lo idóneo es proporcionar agua, aire y alimentos no contaminados para proteger a la madre y al bebé. Eso sí: insisten en que el tabaco es el contaminante químico más importante para las mujeres lactantes y, por supuesto, también las embarazadas, ya que no hay un "número seguro" de cigarrillos al día que no afecte al feto o al bebé.

Contaminantes en la leche materna

Las Unidades de Salud Medioambiental Pediátrica (USMAP o PEHSU -Pediatric Environmental Health Speciality Unit-) tienen la función de reconocer, evaluar, tratar y prevenir las enfermedades y los riesgos ambientales en la infancia. Un ejemplo de ello es la Unidad de Unidad de Salud  Medioambiental Pediátrica de Murcia, del Hospital Materno Infantil Universitario Virgen de la Arrixaca. Un documento elaborado por sus especialistas resume las consideraciones más importantes respecto a los contaminantes en la leche materna.
Después del tabaco, los mayores contaminantes son los pesticidas, los compuestos organohalogenados y la radioactividad
Para ellos, y con los datos disponibles, la lactancia materna es la mejor manera de alimentar a un bebé y aporta muchos más beneficios que las fórmulas infantiles. Aunque ambas puedan contener niveles de contaminantes considerables, los beneficios de la leche materna superan con claridad cualquier riesgo para la salud asociado a los químicos presentes. Sin embargo, se conoce que los bebés alimentados con leche contaminada con policlorobifenilos (PCB) tienen más riesgo de sufrir infecciones, igual que aquellos alimentados con fórmula.

Seis consejos para mantener a raya la exposición a los contaminantes

1.       Lavar bien y pelar los vegetales y las frutas antes de comer.
2.       Desechar la grasa de los alimentos animales.
3.       Limitar la exposición a productos destinados a la limpieza o pinturas que contengan solventes volátiles, y pedir a otras personas que reposten gasolina a su automóvil.
4.       Evitar el uso de pesticidas, plaguicidas e insecticidas dentro de casa y en el jardín, como aquellos que contengan dieldrin, de uso habitual para luchar contra las termitas.
5.       Evitar el contacto con productos químicos que se usan para proteger la madera del ataque de hongos, bacterias e insectos que contengan pentaclorofenol.
6.       Desechar el pescado que proviene de agua dulce contaminada.

El tabaco en el embarazo


Fumar no solo dificulta poder quedarse embarazada, también influye en la evolución de la gestación. Eleva el riesgo de sufrir un aborto espontáneo, de tener un parto prematuro, bebés con bajo peso al nacer y muerte perinatal. Incluso, genera posteriores problemas de salud en el lactante, como alergias, enfermedades respiratorias o muerte subita. Además, hay estudios que lo asocian a mayor probabilidad de sufrir déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
No es todo. Sus efectos nocivos podrían ir mucho más allá. Al parecer, también la futura descendencia de la embarazada fumadora -en concreto, sus nietos- sufrirían sus efectos. Así lo revela el primer análisis a lo largo de tres generaciones sobre los riesgos de los cigarrillos que se ha llevado a cabo por un grupo de investigadores de los hospitales La Fe de Valencia, Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia y Hospital de Madrid publicado en la revista "Journal of Pediatrics and Child Health".
Según la última Encuesta Nacional de Salud del año 2006, realizada por el entonces Ministerio de Sanidad y Consumo, en España el 31,9% de las mujeres con edades comprendidas entre 25 y 44 años es fumadora habitual, y la prevalencia del tabaquismo en las embarazadas es alta, entre el 22% y el 32%, con una gran tasa de abandono al comienzo de la gestación.
Aunque muchas de ellas se plantean abandonar este hábito durante la gestación, algunas no lo logran. Los factores asociados a la dificultad de dejar de fumar son: bajo nivel económico y educativo, ser multípara, estar sin pareja o tener pareja fumadora, consumir más cigarrillos al día antes del embarazo, y no creer que el tabaco afecte a su propia salud o la del bebé.

         MONTSE ARBOIX